Activos de aprendizaje en el entorno de trabajo

Como ya se reconoce por parte de las entidades formadoras como universidades, escuelas de negocios, formación profesional e incluso educación secundaria el mejor activo de aprendizaje esta en los escenarios reales, en donde situar los retos y proyectos sobre los que basar el aprendizaje.

La empresa es el entorno en el que los escenarios cotidianos se componen con los retos reales que tienen resultados observables asociados a la aplicación de las competencias y talentos, por tanto sería lógico situar el aprendizaje en este medio y no sacarlo de allí para llevarlo a las aulas de formación.

No se trataría de incluir aulas en las empresas, sino de “mirar” a la empresa como un ámbito de aprendizaje en su espacio, tiempo, actividades y recursos.

 

¿Cuáles podrían ser estos activos de aprendizaje?

  1. El puesto de trabajo. Entendido no como un cubículo individual sino como espacio de mejora con el apoyo de otros; para facilitar acciones de aprendizaje en sombra (shadowing), por ejemplo.
  2. Las reuniones o sesiones colectivas. Entendidas como tiempo de intercambio colectivo, y no como transmisión de instrucciones; para facilitar procesos de co-creación.
  3. Las zonas de descanso. Como espacio privilegiado de encuentros casuales e intercambio de conocimientos relevantes. Entornos de influencia, comunicación directa y enlaces de colaboración.
  4. Los proyectos en marcha. En sus concepción, desarrollo y conclusión. En el flujo de trabajo y aprendizaje; con la incorporación de conocimientos en equipo y con interés en los métodos agile, como SCRUM.
  5. Las visitas a clientes. Fundamental la presencia en estas sesiones del que quiere aprender; no solo de los vendedores. Especialmente en las sesiones de feedback de los clientes.
  6. Las mesas del comedor, bandejas, manteles, vasos para difundir mensajes relevantes, tomando el marketing como canal del learning. Ver ejemplos de PRL en empresas. Es una acción que ya se realiza en algunas empresas 
  7. Las paredes de los pasillos. Recoger las ofertas de colaboración para el aprendizaje de las personas, los directivos, los agentes sociales. Los posters de exposición de proyectos, de planes sociales, de actividades, etc. El “dazibao” físico y virtual en el que exponer las aportaciones, ideas, comentarios …
  8. Las máquinas en la fábrica. De forma que se utilicen por aprendices en su aprendizaje, pero también para un conocimiento asociado al propósito de la empresa. Ya se mira así en algunas de las fábricas que acogen escuelas de aprendices. La realidad aumentada utiliza de forma virtual este activo para el aprendizaje.
  9. El entorno social. El entorno cercano de las empresas en el que viven los empleados son soportes de cooperación, solidaridad y aprendizaje con los otros. Para empresas grandes esta acción se lleva a cooperación general o internacional.
  10. El espacio virtual. El puesto de trabajo es el puerto de entrada en el espacio virtual en el que ya se desarrollan habitualmente las actividades, intranets, tableros, paneles y redes sociales, ya se realiza una gran actividad en modo virtual y es posible el acceso a todos los medios de Internet. Conviene facilitar la curación, promoviendo la publicación de los contenidos y enlaces de calidad.

 

Para aprovechar estos activos de aprendizaje es necesario replantear el rol y la acción de los agentes que influyen e impulsan el aprendizaje informal. La nueva función del CLO se orienta a activar, dinamizar y proponer líneas de acción para dar un nuevo valor a estos activos presentes en todas las empresas.

 

Javier Poves 

#SeniorLearner en Chief Learning Officer

Teamlabs- Mondragon Unibertsitatea

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